ETA es otra raya más que al poseso se ha sumado, cualquier hecho consumado no lo asumirá jamás.
En diez años hemos perdido calidad de vida, seguridad, libertades, puestos de trabajo dignos, capacidad productiva, competitividad, atracción de inversiones, imagen como país, crecimiento económico, bienestar social, nivel cultural y educativo, nivel técnico y gerencial; y sólo estamos ganado en la nivelación social y distribución del ingreso: vamos rumbo a la pobreza generalizada.