Las nuevas sanciones impuestas por Washington contra Corea del Norte apuntan a presionar a Pyongyang por el hundimiento de un barco de guerra surcoreano y a contener su participación en la proliferación de armas. Resta por ver si logran el objetivo deseado o todo lo contrario.
Un buque de Corea del Sur se hundió hoy con 104 tripulantes a bordo en aguas cercanas a la disputada frontera marítima con Corea del Norte después de que una explosión abrió un orificio en su casco. Fuentes de Seúl desestimaron la responsabilidad de Pyongyang en el hecho.
Corea del Norte realizó esta madrugada varias actividades de artillería en aguas de su costa oeste, muy cerca de la zona del Mar Amarillo en disputa con Corea del Sur. Poco después, Seúl respondió con más disparos indirectos.
Las Fuerzas Armadas de Corea del Sur ingresaron hoy en alerta máxima por posibles represalias de Corea del Norte luego de que una escaramuza naval entre ambos vecinos dejó una nave norcoreana destruida y un oficial muerto.
Tras una interrupción de varios meses del diálogo, Corea del Sur y Corea del Norte mantuvieron hoy de nuevo un diálogo sobre asuntos internos.
Tenía 83 años y falleció de una neumonía, informaron desde el hospital Severance de Seúl, donde fue hospitalizado el 13 de julio y sometido a una operación quirúrgica a finales del mes. Presidió el país entre 1998 y 2003 y fue crucial en la promoción de una política de no enfrentamiento con la otra Corea.